Otro de los elementos arcaizantes de la lengua árabe clásica es la escasa subordinación de las frases que van coordinadas, unidas por la conjunción copulativa,
و “y” , esto se complica en árabe por la inexistencia de signos de puntuación. Una solución a la hora de traducir del árabe clásico al castellano, sería el uso del gerundio, inexistente en árabe, por ejemplo
ذهب ومشى en vez de traducir “se fue y ando” traducimos “se fue andando”.
Otro problema al traducir del árabe es el verbo cuando no tiene sujeto o el sujeto viene detrás de verbo, esto puede inducir a error ya que el verbo no siempre coincide con el sujeto en número si va el verbo a principio de frase, por lo que en el uso del árabe mas moderno se tiene a anteponer el sujeto al verbo.
Otros elementos discordantes que nos podemos encontrar al traducir son:
Un artículo determinado invariable para todos los géneros y números y personas.
La inexistencia del artículo indeterminado.
Inexistencia del superlativo.
Oraciones copulativas sin verbo (conocidas como oraciones nominales)
Estos elementos y otros imposibilitan en la mayoría de los casos una traducción literal, por lo que debemos guiarnos la mayoría de las veces mas bien por el sentido de la frase.
Hunayn Ibh Isaac, célebre traductor de la escuela de Bagdad aconsejaba lo siguiente a la hora de traducir textos árabes a otras lenguas: “Traducir consiste en leer la frase y entenderla, y a continuación traducir con otra frase que diga lo mismo, tanto si las palabras coinciden como si no.”